VI

Sabiendo que lo seguían, el zorro se escondió en un agujero, espero a que el cazador pasase por delante y oculto su olor en la húmeda tierra. El perro viejo no lo encontró y la noche cayo rápida, dejándole libre por el amplio bosque, pero al salir, una trampa oculta lo aguardaba y apenas pudo llegar a su guarida con los suyos, que lamieron sus heridas hasta que el calor abandono su cuerpo.
 
VI Daniel 3:06 am

Cuando despertó, el sudor frio recorría su frente, se sorprendió respirando más rápido de lo normal y sus manos se movían sin parar, no sabía aun bien porque pero suavemente decía el nombre de alguien, como un susurro.

-Bastian… Bas…-

Cuando se dio cuenta de que no recordaba nada, se sentó en la cama, sus pies rozaban el suelo deslizándose silenciosamente en la oscuridad. Tardo unos instantes pero se levanto cogiendo una bata y salió de su habitación con un libro en sus manos.

Para ser tan tarde, Bastian seguía leyendo unos informes que Nathan le había dejado. De que estuviese preparado dependía todo y había alguien que le inquietaba más que nadie, un chico llamado Thomas, que lo había esquivado exitosamente siempre que Bastian se había acercado aunque fuese ligeramente a él. Se echo hacia atrás en su asiento, mientras sostenía con la nariz el lápiz que estaba utilizando para subrayar partes del informe, cuando noto que alguien estaba ronzando su puerta desde afuera… espero durante unos minutos y finalmente se levando para ver quien estaba rondando detrás.

Al abrir la puerta y mirar un poco hacia abajo se encontró con Daniel, esperaba su visita, aunque habían tardado semanas desde entonces.

-¿Estás bien…? –Daniel permanecía frente a su puerta con la mirada baja sin decir nada y le extendió un libro que Bastian se dejo olvidado-

Bastian lo cogió en silencio mientras lo observaba, parecía angustiado, pero eso el ya lo sabía, sabia porque iba a venir.

-Gracias, ya que estas aquí, pasa si quieres, me parece que necesitas hablar-

Con cuidado de no llamar su atención, Bastian recogió los informes y los guardo en el cajón de su mesa.

-Siéntate, estaba repasando unas tareas de clase… supongo que tu también tendrás ¿no?-

-Tu…tuve una pesadilla…-

-Entiendo…-Dice Bastian sentándose en la silla mientras Daniel hace lo mismo frente a él en la cama- ¿Y te encuentras bien… no has podido volver a dormir?-

-No, fue extraño, no la recuerdo bien sin embargo…-

-¿No recuerdas nada?¿No, tienes una pequeña ide…-De repente Bastian se queda sin habla, siente que las manos le empiezan a sudar y se queda casi sin respiración al darse cuenta… por un segundo había podido ver lo que estaba pensando Daniel y lo asusto tremendamente pero debía hacer como si no fuese así…-

-No, no sé que era, tenía una sensación extraña nada más, sin embargo fue raro, creo que al despertarme dije tu nombre…-

-En…entiendo, hiciste bien en venir. Los sueños a veces no tienen sentido, a mi me pasaba igual, de hecho aun me cuesta dormir, por eso espero despierto hasta que no puedo aguantar más-

-¿Es la solución? ¿No dormir?- Daniel parecía cada vez más suelto y seguro hablando con Bastian, y eso es algo que el también noto y tenía que aprovechar.-

-No, no es la solución, aunque utilizo ese tiempo para estudiar.-

-No se me dan bien los estudios,  de hecho…-Bastian observa que Daniel se encoge avergonzado al hablar.

-¿Que, de hecho que…?-

-De hecho, no leo demasiado bien y no sé por qué no estudio, no me mandan nada, no estoy con otros chicos apenas, no tengo profesores, no tengo nadie con quien hablar-

-Sé lo que están haciendo Daniel-Pensó Bastian- Se que te están aislando y te están intentando mantener ajeno a todo para que no aprendas a pensar por ti mismo, no te están enseñando nada, te mantienen aquí sin decirte nada… es por eso que tienes pesadillas, estas únicamente dentro de ti, sin embargo si te ayudo yo…-

Al ver que Bastian se había quedado callado mirándolo durante un buen rato, Daniel se sintió incomodo.

-No sé bien porque he venido, no quería molestarte…- Le dice mientras se dispone a irse.-

-Espera… no te vayas.- Daniel se queda a medio camino en el cuarto.

-Se te ve cansado, quédate a dormir aquí, yo voy a seguir estudiando un rato, hazme compañía.-

Al principio Daniel no quería mostrar la emoción que sentía, pero sus actos se adelantaron a él, cuando rápidamente se tumbo en la cama y cerró los ojos con una tranquilidad que no había sentido desde hacía mucho tiempo… la luz estuvo encendida durante el resto de la noche, pero no le importaba.
Bastian noto que al escribir la mano le temblaba un poco, corría un tremendo peligro, sin embargo su interés no le dejaba parar en ese momento.
Durante unas horas Daniel descanso plácidamente, mientras otra persona le relevo en su angustia y cuido de él durante toda la noche.

 
 

V

“Sin vuestra familia que será de vosotros. Que será de ti hijo, como podre perdóname esto algún día. El no haber llegado a protegeros con mi vida, si hubiera sido ese el precio. Lo hemos perdido todo, hemos perdido nuestro honor y os hemos perdido a vosotros. Hemos perdido… solo quedas tú y ahora te llevan con ellos, a esa jaula, como si fueses un perro. Pero a pesar de todo, a pesar… quiero que seas fuerte, no te rindas. No dejes que acaben contigo. Me gustaría creer que te llegara este mensaje, pero lo llevas en la sangre, no hace falta de que te lo diga, sabes que debes hacer, lo sabes hijo… Mata a Nathan y reúnete con nosotros...”

 

V Dara y Thomas 19:43 pm.

Dara sujetaba una navaja en sus manos, su mano temblaba ligeramente y no sabía muy bien qué hacer. Se sentía muy observada por los amigos de Thomas que la miraban desde lejos, con sonrisas y carcajadas.

-Córtame el pelo- La chica de ojos verdes cogió la melena de Thomas, y acerco la navaja a su cuello pero no se atrevió a seguir. Thomas, echo sus manos hacia atrás, y cogiéndole de las muñecas le insiste en que lo haga… corto su coleta dejándole alborotado todo el pelo en la cara. La niña le devolvió la navaja poniéndosela en sus manos.

-Y con esto saldamos la apuesta…- Dice Thomas más desenfadado de lo que debería estar.

Dara, le mira incomoda, no ha disfrutado cortándole el pelo. Y realmente se había sentido muy nerviosa con esa navaja tan afilada y gastada en sus manos.

-No hacía falta esto, solo quise incitarte para que lo hicieras, necesitaba probarlo, eres el único que…-

-¿El único que puede dejar una “caja vacía” para tu hermana?- Dara se quedo con los ojos muy abiertos y el labio le temblaba- Por eso quisiste ver cuánto tiempo era capaz de aguantar fuera ¿verdad?-

Una pequeña sonrisa se reflejo en los labios de Thomas, se notaba su satisfacción de haber acertado plenamente. Su piel curtida se había quedado un poco mas pálida de lo normal cuando volvió a su cuerpo pero poco a poco había recuperado el color.

-Si lo sabías, porque continuaste…-Le dice Dara con el tono tenso.-

-Quería ver, si eras capaz de seguir adelante, intentar engañarme de esa manera. Además, era un reto también para mí…-

El rostro de la muchacha se desfiguro avergonzado, no sabía si llorar o golpearlo. Opto por lo segundo, pero Thomas se desvaneció de su vista en el mismo momento en el que Dara alzaba su mano y se coloco detrás de ella.

-No pasa nada, no estoy enfadado contigo, te perdono…-

-¿Que me… perdonas?-

-Si, sabes que si tu hermana se quedase en mi cuerpo, no podría salir ya ¿verdad? Si tu hermana, se mete en este cuerpo… como ves tengo un tiempo limitado para estar fuera. No sobreviviría más tiempo fuera…

-Morirías…-

-Como le está pasando a ella…- Dice, notando que Dara se encogía de solo pensarlo- Yo tengo el poder de salir y meterme en un cuerpo, cosa que tu hermana no. Una vez dentro no habría marcha atrás.-

-¿Como sabes todo eso?-

-No puedo contártelo- La cara de Thomas se puso seria, parecía un joven alegre y extrovertido, cosa extraña en los conectores que estaban allí. Pero su mirada seria, congelaba más que cualquiera que había visto hasta ahora.-

-Y por eso te perdono… yo también tengo mis secretos.-

-Todos aquí, somos un saco de secretos- Dice Dara mirando al vacio.-

-Si, pero tenemos que ver, quien guarda los más oscuros y que quiere de nosotros.- Dice Thomas mirando hacia la torre alta donde se ve la  cristalera de Nathan –Se que llevas yendo un tiempo con el.-

Dara rechaza la mirada de Thomas con rabia.

-Es… es un cabron, quiere dominarnos a todos-

-Veo que le odias-

-¿Tu no? ¡¡¡Te das cuenta de que es uno de nosotros y nos utiliza..!!!-

-Dara, no me gusta juzgar sin recoger toda la información, sin duda os utiliza, pero… ¿para qué?-

-¡Que importa eso, es un traidor!- Dara estaba tan enfadada que su saliva salía despedida de su boca- Le odio, fue él quien nos atrapo ¿sabes?-

-Algo oí…- Thomas mira a sus amigos que lo esperan desde hace rato a lo lejos- 

-Estábamos… estábamos consiguiéndolo, mis padres estaban consiguiendo ocultarnos, pero el apareció como de la nada… y nos saco y nos trajo a esta mierda de lugar…-

-Es tu hogar ahora Dara, no olvides que todos somos como tu…- Thomas coge suavemente del brazo a Dara para  mostrarle su comprensión.- Aquí no queda más remedio que entender que solo nos tenemos a nosotros mismos.-

De repente Dara se quedo unos instantes callada, mirando al suelo, como si escuchase unas instrucciones.

-Donde esta Adam…- Dice mirándole de repente a Thomas.

-¿Que…?-

-Mi hermana pregunta… ¿Dónde está Adam?- Dice Dara más insistente.

-Eso no es asunto vuestro…-

-Ella dice que era tu hermano.-

-Deberías dejar de cotillear, me has intentado engañar y admiro lo fiel que eres con tu hermana pero ya has investigado lo que querías Dara, no te pases- Thomas cogió el montón de pelo que Dara le había cortado atado con una cuerda y se lo tira a la cara.

-Si no han salido las cosas como queríais, os aguantáis-

-Ella va a morir… si sabes más, si sabes cosas deberías…-

-¡NO! DARA ¡NO! No juegues a lo mismo que él, no intentes dominar a los demás o te convertirás también en uno de ellos, por muchas razones que tengas…-

Thomas ya se había adelantado bastante alejándose de ella, sus amigos lo esperaban desde hacía rato, se rieron al ver su aspecto con su nuevo corte de pelo, desparramado y mal cortado. Mientras que los cabellos de ellos eran largos y trenzados. Thomas dirige una breve mirada a Dara con cara de preocupación, pero al instante su expresión cambia y se pone a reír y burlarse jugando con sus amigos, era extraño ver a un grupo de conectores tan unido.

Las últimas palabras de Thomas, enfadaron tanto a Dara que sus dientes se clavaron en sus labios y un sabor a sangre se extendió en su lengua. Cogió el pelo del chico, y se lo metió en el bolsillo. Casi sin que se note mueve los labios, imperceptible para que no lo viese nadie.

-Sí, no te preocupes, lo intentare de nuevo…-




IV

"Sin duda un dia lo vas a descubrir, te despertaras de un mal sueño y notaras que tu mano tiembla mas de lo normal, en los pocos segundos que recuerdas partes de esos sueños. Querras saber si estas dentro del sueño aun, en vez de haberte despertado de el. Pero cuanto mas tiempo tardas en dejar de temblar, sabes la respuesta. Sabes que un sueño nunca te ha hecho sudar en frio y dejar que se te corte el estomago con lo poco que tienes dentro. Tal vez entonces te des cuenta de la realidad que compartimos todos. ¿Cual es tu lugar en este momento? ¿Elegiste bien?"




IV Bastian 18:15 pm.

Había pasado poco tiempo desde que había estado con el chico, al menos de eso estaba seguro Bastian cuando al dirigirse a una puerta donde le espera Nathan, nota su mirada clavada en el.
-Y bien…-Le dice el hombre de pelo grisáceo mientras  entran los dos en una sala que parece la habitación de Bastian.

A pesar de que no había dormido a penas, Bastian tenía la mente fresca, no había sentido sueño en dos días. Finalmente se sienta en la cama pegada a la pared de su pequeño cuarto, mientras Nathan se pone al lado de la ventana y mira sobre sus gafas el límite de Arthroth. Se puede ver más allá del límite, pero nadie puede pasar de  él… Aunque hay quienes dicen, que Nathan lo hace siempre que quiere. Este vuelve a mirar a Bastian y parece querer saber algo por su mirada.

-Daniel está muy asustado-dice el joven mirando fijamente a Nathan.

-¿Has podido averiguar algo?-

-Me costara un poco, tiene una extraña protección a conectores de mi tipo. Muy parecida a la que tienes tu, pero es muy posible que ni siquiera lo sepa, eso me ayudara… tendremos que tener un poco de paciencia.- Un escalofrió recorrió el cuerpo de Bastian, como si esperase descubrir algo que presentía.

-Dejaste el libro…-

-No creo que me lo devuelva o tal vez si… depende de si empieza a confiar en mí.-

-Recuerda, la clave está en sus pesadillas, podrás llegar a él a través de ellas-

-Me extraña que no le estés forzando, no sería la primera vez- Por un momento Nathan vio cierto desafío en la mirada de Bastian. A veces sus ojos reflejaban algo extraño. La mayoría de las veces era indiferencia, pero si estabas atento, podías verlo, algo que estaba ahí continuamente… solo si sabias mirar. Pero Bastian no dejo que Nathan viese más y parpadeo girando su mirada.

-Lo que sueña es muy peligroso, corremos el peligro de que sea consciente de su poder antes de poder controlarlo.- Nathan no confiaba fácilmente en los conectores, sabía que cualquier desliz podía suponer un error más grave.

-¿Es por eso que no está con los demás niños y que no le dejáis acercarse a nadie? ¿Crees que no sabe que es un conector?- Bastian empezó a sentirse agotado, cuando había entrado en la habitación estaba tremendamente activo, sin embargo, fue cuando empezó a hablar con Nathan que empezó a sentir más peso en sus hombros. Sin embargo la conversación le interesaba mucho. Además tenía que demostrar de lo que era capaz, para que Nathan no dudase de él.

-Este tipo de conectores tienen un dispositivo que sus propias familias les ponen para que no se den cuenta de sus poderes. En el caso de Daniel, hay mucho peligro… si sabe que sus sueños pueden hacernos daño puede que se vuelva contra nosotros.-

-Hay algo que no me estas contando… no hace falta que use mis habilidades para notarlo.- Dice Bastian cada vez mas adormilado. Sentía ganas de meterse a la cama aun estando Nathan presente. Solo la curiosidad lo mantenía aun despierto.


-Es cierto… lo que no sabes, es que cuanto más estas con él, más peligro corres de que sueñe contigo y no creo que eso sea bueno.-

-¿Crees que es tan peligroso?- Por un momento Bastian noto una sensación extraña en su estomago Nathan le entrega sus informes a Bastian, este los lee por encima y al llegar a una parte mira con duda a Nathan.-

-Pero según esto…-

-Daniel no es consciente y es mejor que siga así pero una vez tengamos control sobre su cualidad podrá sernos de más ayuda-

-Eres muy astuto Nathan, nos utilizas a todos como quieres, pero eso me hace admirarte más.- Dice Bastian casi sin ganas.

Nathan sonríe ante las palabras de Bastian. Coge los informes que tiene Bastian y coloca su mano perdiendo sus dedos en el pelo oscuro del chico.

-Es posible Bastian, que algún día, pueda confiar en ti, pero eso pasara, cuando tu no lo puedas hacer nunca más. Aun eres un niño, aparentas ser mayor pero te falta mucho por aprender.- Las palabras de Nathan hicieron que Bastian frunciese ligeramente el ceño.

Acto seguido Nathan se dirige a la puerta de la habitación en señal de que la conversación esta llegando a su fin.

-Deberías dormir un poco, puedes cometer errores si no descansas…- Se para unos instantes antes de irse- Hay otra persona que tienes que conocer. Necesitare tu ayuda pronto. Pero ten cuidado con Daniel, en estos momentos es incontrolable y eres de los pocos que han tenido contacto con el.-

-Parece que te preocupas por m…-Bastian tiende las mantas y se tapa a penas con ellas. Se queda dormido antes de saber si Nathan le siguió hablando.

Por el pasillo hacia su propia habitación Nathan abre su carpeta mientras camina, revisa un informe:
 

III


"-Te has despertado esta noche y ¿que es lo que has visto…?-
-La muerte-
-¿La muerte de quien?-
-Tu muerte-
"

__________________________________________________________________________________



8:59 am. Daniel

Nathan espera con atención desde hace una hora, un niño de unos  11 años lo observa desde su asiento. Mira el reloj y acto seguido la puerta se abre automáticamente…

-Es la segunda vez Daniel…- Dice Nathan levantando ligeramente su vista de los informes.-Tienes que empezar a hablar conmigo.

Daniel tiene cara de angustia, sus manos entrelazadas se aprietan mucho mientras sujetan sus piernas encogidas encima de la silla.

-Daniel, me escuchas… - Daniel no responde.

En la puerta una joven espera con cara de fastidio. Nathan se levanta y se acerca al niño. Con su mano suelta las manos de Daniel, que aprietan con fuerza… las observa por unos instantes. Sus dedos están enrojecidos y tensos. Tiene heridas en cada uno.
Nathan hace unos apuntes y le indica que se vaya con la cabeza.
El niño se levanta y lentamente sale de la sala. Acto seguido la niña con cara de fastidio entra y se sienta de manera maleducada, medio caída. La puerta se cierra detrás de Daniel. Este se pone a andar por el pasillo, hasta que el blanco impoluto de la sección desaparece.

Una vez en el jardín, se dirige a su árbol favorito, el más alejado y solitario. Sentado observa como unas ciberaves están picoteando la hierba.

-Hola…-

El niño de un brinco se gira y se sorprende por no haberse dado cuenta de que esta vez había alguien más en su árbol. Un joven de unos 14 años y pelo oscuro, con un libro en la mano lo miraba de reojo. Pero Daniel no responde.

-Me llamo Bastian…- Daniel tras unos segundos le tiende la mano, pero no dice nada.

Bastian deja el libro encima de la hierba fresca y respira hondamente. Tiene los pies descalzos y unos cuantos libros más a su alrededor, seguramente de la biblioteca.

-He oído, que vas a las consultas…- Silencio - Yo también.

-No sé si lo sabes, pero la otra noche, te vi salir de tu habitación, parecías asustado… -Daniel se encoge y esquiva la mirada de Bastian-  Al principio yo también tenía muchas pesadillas…-

Daniel se acerco ligeramente hacia el lado de Bastian con curiosidad.

-Y… que es lo que soñabas.-

-Cosas malas…- Dice fingiendo que no le sorprende oír la voz de Daniel por primera vez- Yo no recuerdo nada mas allá de aquí ¿Sabes? Pero durante 4 años, estuve en algún lugar, en algún hogar antes de que me trajeran… creo que soñaba con eso.-

-Yo tengo pesadillas todas las noches desde que llegue.  Antes incluso...-

-No estás en las clases con los demás de tu edad ¿verdad?-

Daniel, volvió a callarse, parecía que no quería hablar de ese tema y Bastian no insistió. Volvió a leer un rato.
Después de unas horas, Bastian no sabía si Daniel se había ido o se había quedado dormido. Estaba absorto por el libro. Pero de repente oyó un pequeño jadeo, y un movimiento exagerado de Daniel lo alarmo. Soltando el libro bruscamente un poco más lejos de él. Se levanta corriendo y trata de despertar a Daniel.

-Oye, despierta… despierta, tienes una pesadilla…-

Despacio Daniel abre los ojos y mira a Bastian fijamente, su corazón late muy deprisa y su cara está llena de sudor y muy enrojecida. Tras unos instantes de sujetar al niño, Bastian lo suelta lentamente. Saca de su bolsillo un caramelo de color azulado y se lo tiende.

-Toma, es un reconstituyente, te ayudara…- Daniel coge no muy decidido el caramelo, pero al probarlo el dulce hace que se sienta un poco mejor.
Bastian vuelve donde estaba y recoge sus libros.

-Menudo susto me has pegado… pensaba que te habías ido.-

-Lo siento.- Llega a Decir Daniel con un poco de vergüenza.

-No te disculpes, no pasa nada- Se quita la hierba de los pantalones con unas palmadas, recoge sus libros y da unos pasos alejándose.- Si tienes más pesadillas de noche, puedes venir a verme, no duermo demasiado…-

Sin recibir respuesta, Bastian se va de allí. Daniel por unos instantes se ha sentido bien pues desde que llego nadie había estado con él cuando había tenido alguna pesadilla.
Era la hora de comer, pero extrañamente no tenía hambre, el caramelo le había dejado una sensación saciada. Cuando se levanta para irse, ve que uno de los libros de Bastian estaba en el suelo. Se le debió de caer cuando le ayudo. Cuando lo levanta ve una de las ciberaves debajo, está muerta posiblemente le cayo encima. Daniel lo toca ligeramente con sus dedos y se levanta para irse, quita la hierba seca que tiene entre las páginas del libro. Al leer el titulo parece entrecortársele la respiración.


Bastian camina hacia el edificio, mientras Nathan lo observa fijamente desde los ventanales de la consulta. El joven dirige cuidadosamente la mirada hacia el árbol, para que Nathan lo vea. Nathan asiente y se aleja de la cristalera que da al jardín.


 

Páginas


Subscribe to RSS - Entradas de blog de Nexo en Dibujando