Love yourself

Aunque suelo resistir tener asistencia a eventos o reuniones de dibujantes locales, algunas veces termino yendo. En esa ocasión era el mes de febrero y la temática suelta un poco su obviedad, quizás lo único diferente es que era un encuentro de sólo mujeres en el que se compartían botanas, silencios y buena vibra. 

Hablar del amor es algo que tengo hasta el hartazgo, dibujar sobre el amor ya no estoy tan segura, quizás mi mayor preocupación sobre el amor es la que uno tiene para sí mismo: toda esta parte del autocastigo, de hacerse menos, de hacerse más innecesariamente, de buscar lesionar otros para no sentirse miserable. Muchas de estas conductas provienen de heridas que no sabemos curar y ciertamente alguien de afuera no sabrá como ayudar, tal vez se volvió así porque quienes estaban a nuestro alrededor tampoco lo sabían. El momento es inadecuado para profesar culpas, en todo caso. A veces da más miedo indagar en las heridas para analizar la profundidad del corte, el tiempo que lleva allí, el daño imperceptible que ahora deja, el objeto que lo produjo y que remedio podría cicatrizarlo cuando menos. Es un trabajo propio cansado, grotesco, hediondo; pero que se hace para un bienestar que no dependa de otros, sino de resolverse por mano propia.