Intemperie
En cada mirada habita una parte invisible de lo que somos.
La obra gira en torno a la vulnerabilidad humana. No como debilidad, sino como un estado de autenticidad. La mirada sugiere un momento íntimo, un instante en el que la persona se encuentra expuesta emocionalmente, sin máscaras.
Este retrato no representa a una persona concreta. Es una interpretación artística del rostro humano y de la vulnerabilidad que forma parte de nuestra experiencia común. Cualquier parecido con personas reales es mera coincidencia.
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