2nd Life V.T.E / CARTA DE GIRASOLES

11/9/2001 - 11/9/2021 REMEMBER


Los cielos de Nueva York amanecieron gélidos y despejados.

El Sol tardaría unas horas en hacer agradable salir a Central Park.

Eso no impidió a una mujer madura, de nombre Claire, volver a su casa atravesando el parque. Cargaba una bolsa de papel enorme con pan caliente y alimentos varios para el desayuno.

Gustaba de hacer el mismo trayecto todos los días. Ver las ardillas correteando, gente madrugadora practicando footing o dando de comer a las numerosas palomas del parque le alegraba el corazón.


Todos los días, excepto ese...


Se hablaba de ello en todas partes, la televisión, la radio, la gente y las incontables banderas americanas que incitaban el orgullo patrio se encargaban de que sus fantasmas volvieran para atormentarla un año más.


Claire estaba deseosa por volver a casa, meter la llave en la cerradura y ver, aun dormitando, a su mujercita, su mayor tesoro, el único ser humano que la sostenía en pie.


Pocos minutos después de haber dejado atrás Central Park llego a su morada. Allí la esperaba otra mujer, su mejor amiga Karen o “Tia Karen” como la llamaba Sandra, una joven de 19 años que bajaba las escaleras torpemente para encontrarse con ambas en la cocina, atraída por el olor agradable del café recién hecho.


Claire regreso al hall de la casa para dejar el abrigo, cuando se percato de un suave olor a girasol,

provenía del buzón de la puerta de entrada, abarrotado entre numerosa publicidad asomaba una carta escrita a su nombre. El rugoso sobre estaba hecho de papel reciclado y parecía haber sido montado a mano. En el frente del sobre estaba escrito a mano con tinta china su nombre y dirección, en el reverso de esta no había nada.


Claire se extraño. ¿Quien seguiría enviando cartas en esta época? El boom de internet y las redes sociales se habían ocupado de que esta forma de comunicarse fuera ya solo cosa de bancos o empresas. Pero lo que más le extrañaba era pensar quién era esa persona que sabía su nombre y donde vivía.


Sandra llamo con voz enérgica a su madre, ya totalmente despierta, para que se uniera a ellas en la cocina para desayunar.


Claire cogió la carta, la guardo en el bolsillo trasero de su pantalón y con un conjunto de señas le dijo a su hija que empezaran sin ella, ya que tenia que ir al servicio.


Tras encerrarse en el baño del primer piso se sentó sobre la tapa del W.C y abrió cuidadosamente

la aromatizada carta. De ella sobresalíeron pétalos aun frescos de girasol junto al manuscrito,

Claire extrajo lenta y temerosamente el escrito mientras no dejaba de pensar en la identidad del remitente. ¿Quién podía conocerla tanto como para saber algo tan intimo como su flor favorita?


La mayoría de las personas que conocían ese detalle de ella estaban ya muertas.


La carta, breve, escrita con una exquisita caligrafía, decía así:




Querida Claire.


Se que esta carta te llegara a tiempo y en el lugar indicado.


La última vez que nos vimos fue hace muchos años.


Hoy es un día importante para ambos, por eso te escribo esta carta,

para continuar con la promesa que el capitán me hizo prometer hace 20 años.


Desde la distancia, a mi manera...


¿Que tal esta Karen?


¿Sigue abierto su bar? ¿Ese en el que solíamos emborracharnos?


Se que sigue a tu lado, mándale un grato saludo de mi parte.


¿Que tal Sandra?


Cumplirá 20 años en Diciembre.


La última vez que la vi era una niña de 8.


¿Sigue teniendo ese carácter tan fuerte?


Espero que si, lo heredo de su padre.


Supongo que a estas alturas ya te harás a la idea de quién soy.


Por desgracia mi situación actual no me permite darte muchos detalles sobre mi,

pero seguro que, si aun no lo has averiguado, lo harás al terminar esta carta.


Eso no me impide saber que tú y los tuyos gozáis de una buena salud y

condición económica, yo mismo me asegure de eso último.


Si, fui yo quién te dejo ese jugoso talón bajo la almohada aquella noche.


Supe que conseguiste cumplir tu sueño de convertirte en profesora.


Aidan y los chicos estarían muy orgullosos de ti.


Por favor, te pido que hagas algo por mi.


Se que todos los años visitas la tumba del capitán. Por favor, entregale

la fotografía que viene junto a esta carta y enviales mis respetos a el y a los chicos.


Me despido, te deseo fortuna y salud a ti y a los tuyos.


Afectuosamente: “L”

Sobre el autor

4 Comentarios

Imagen de Louis74
Lo cierto es que engancha! Me uno a la respuesta de Fabian! Saludos!
Mmmm, me gustaría saber como huelen los girasoles!

Imagen de EVANGELION-02
Los girasoles tienen un olor parecido a las pipas cuando se tuestan Louis.

Gracias, espero que el resultado dibujando, si algún días os hacéis con un ejemplar físico o digital, os guste todavía más
Imagen de fabian2
¡que buena narración!

Imagen de EVANGELION-02
No vi tu comentario, gracias Fabian :3