Tu Rosa.

Muy buenas, primero de todo felices fiestas. Soy Marc y he elegido un fragmento de “El Principito” porque lo he leído recientemente y la filosofía que trata en el libro es increíble, a mi me ha ayudado. Lo recomiendo a cualquier persona de cualquier edad porque está dirigido por una parte para niños y  por otra para adultos. Lo leí de pequeño en el colegio y me encantó y ahora le veo un punto de vista totalmente diferente. 
He utilizado la App de Procreate para ilustrar este trabajo y me he inspirado en el fragmento de la rosa que adjunto aquí abajo.

FRAGMENTO DEL CUENTO EL PRINCIPITO CAPÍTULO XXI
POR ANTOINE DE SAINT–EXUPÉRY 

Así el principito domesticó al zorro. Y cuando se aproximó la hora de la partida:

– ¡Ah! – dijo el zorro… – Voy a llorar.

– Es tu culpa – dijo el principito -, yo no te deseaba ningún mal pero tú quisiste que te domesticara.

– Claro – dijo el zorro.

– ¡Pero vas a llorar! – dijo el principito.

– Claro – dijo el zorro.

– ¡Entonces no ganas nada!

– Sí gano –dijo el zorro – a causa del color del trigo.

 

Luego agregó:

– Ve y visita nuevamente a las rosas. Comprenderás que la tuya es única en el mundo. Y cuando regreses a decirme adiós, te regalaré un secreto.

El principito fue a ver nuevamente a las rosas:

– Ustedes no son de ningún modo parecidas a mi rosa, ustedes no son nada aún – les dijo. – Nadie las ha domesticado y ustedes no han domesticado a nadie. Ustedes son como era mi zorro. No era más que un zorro parecido a cien mil otros. Pero me hice amigo de él, y ahora es único en el mundo.

 

Y las rosas estaban muy incómodas.

– Ustedes son bellas, pero están vacías – agregó. – No se puede morir por ustedes. Seguramente, cualquiera que pase creería que mi rosa se les parece. Pero ella sola es más importante que todas ustedes, puesto que es ella a quien he regado. Puesto que es ella a quien abrigué bajo el globo. Puesto que es ella a quien protegí con la pantalla. Puesto que es ella la rosa cuyas orugas maté (salvo las dos o tres para las mariposas). Puesto que es ella a quien escuché quejarse, o alabarse, o incluso a veces callarse. Puesto que es mí rosa.

 

Y volvió con el zorro:

– Adiós – dijo…

– Adiós – dijo el zorro. – Aquí está mi secreto. Es muy simple: sólo se ve bien con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos.

– Lo esencial es invisible a los ojos – repitió el principito a fin de recordarlo.

– Es el tiempo que has perdido en tu rosa lo que hace a tu rosa tan importante.

– Es el tiempo que he perdido en mi rosa… – dijo el principito a fin de recordarlo.

– Los hombres han olvidado esta verdad – dijo el zorro. – Pero tú no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado. Eres responsable de tu rosa…

– Soy responsable de mi rosa… – repitió el principito a fin de recordarlo.

3 Comentarios

Imagen de Underdragon
¡Felicidades!
Imagen de emeemeart
Muchas gracias!
Imagen de Royalfiery
La rosa del principito es uno de los conceptos más melancólicos e ilustrados de toda la literatura, aún más que la de la Bella y la bestia deshojándose.
¡GENIAL tu ilustración!