Fumetsu No Michi (Capitulo 002) - Blog de TRAPOSUR

 
“FUMETSU NO MICHI”
(El Camino del Inmortal)
 
Como es sabido, en cualquier organización la “información” es parte esencial de la misma, este concepto lo tenía muy en claro el “Imperio”. Tenía ojos en todas partes, no es el primero ni el único que pagaba hasta una buena suma de oro, a quien de una buena información…
 
CAPITULO 2:                            
 
“INFORMACION Y TRATO”
 
2 meses y 7 días para “La Cumbre”.
 “Ciudad Puerto”, Región del Oeste del Imperio.
 
Un joven de vestimenta gastada y algo desprolijo se acerca de manera arrogante a un puesto de “Chimichangas”, junto a una gran casa rodeada de grandes muros. Detrás de la casa corre un rio, apesta a pescado por el enorme comercio, es la ciudad más grande después de Ciudad Capital… mucha gente, poco espacio… y al estar tan alejada del Imperio su autoridad es casi nula, quienes mandan en realidad son los clanes, y muchos llegan a ser muy despiadados.
 
— “Oye, dame uno de esos Chimichangas. “— Se sienta en un pequeño banco, sin mirar al puestero. Pero este sigue preparando su salsa sin prestar atención al joven.
 
— “Oye! ¡¿Que no escuchas?!... —
 
— “Traes dinero?”—
 
El joven golpea el puesto con su puño.
 
— “! ¿Que si traigo dinero?!... acaso no te alcanzaron las monedas que te di la última vez? “—
 
— “Eso fue gracias al pez gordo que te di, y creo que me quede corto con la recompensa”—
 
— “Pez Gordo? ¡HA! Solo fueron datos falsos, no debí darte ni una sola moneda maldito viejo”—
 
—“Si fueron datos falsos porque sigues en esta apestosa ciudad? Y por qué el “Clan Suitetsu” ha movido a todos los caballos esta mañana más temprano, creo que llego el día de partir… — Sonríe.
 
— A sí que el clan Suitetsu piensa mover a todos sus caballos… hoy debe ser ese día, cuando el jefe del clan, el maestro “” se dirija a la gran reunión de los clanes, la cumbre de los clanes que están ajenos al Imperio… — Piensa el joven mirando el inmenso muro de la casa del clan Sui Kuan. De repente este, sale corriendo.
 
—“Oye! ¡¿Y mis monedas?!” — grita el anciano desde el puesto.
 
—“Y mi chimichanga?! — responde el joven mientras corre con una sonrisa.
 
El joven corre rodeando la gran muralla, hasta llegar a un callejón un poco alejado del tránsito, donde solo impedía su paso enormes cajas de mercadería ya que muy cerca está el puerto personal del clan Suitetsu.
 
— Muy bien, debo confirmar esta información, espero no equivocarme… — piensa el joven.
Se para en posición de combate realizando suaves movimientos con sus brazos y manos.
 
— “Vamos funciona!” — murmura, mientras cierra los ojos.
 
Al terminar sus movimientos, el joven suspira y abre los ojos.
 
—“Listo!”—
 
Luego de eso, el joven delgado y desprolijo salta hasta poder agarrarse de lo más alto de una pila de cajas, las cuales estaban bastante altas para llegar con un salto normal, pero este no solo lo alcanzo con facilidad, sino que trepo a la sima sin problemas, solo para dar otro salto, y así saltando y moviendo todo su cuerpo de manera acrobática fue trepando hasta la cima del enorme muro como si flotara, como si su cuerpo estaría relleno de plumas. Al llegar a la sima, sosteniéndose solo con sus brazos, y levantándose lentamente con ellos poco a poco hasta poder llegar a ver qué hay del otro lado.
 
— Es cierto… prepararon todas las carrosas y sus escoltas… desde aquí no logro ver la cantidad de carrosas, debo ver en cual se sube el jefe del clan, sino sería imposible seguir a todas las carrosas… ¡maldición! — piensa mientras mira a su alrededor.
 
— Debo acercarme más… ¡pero es muy peligroso!... ya estar colgado de este muro significa la muerte, hasta estar cerca de la casa es peligroso… desde acá puedo ver el puerto, al parecer detuvieron sus operaciones, solo están cargando un pequeño barco, pero no logro ver en qué carrosa se subirá el jefe, ¡qué más da! ¡Debo acércame más! —
 
Tras juntar coraje el joven traspasa el muro ocultándose en la sima de algunas cajas apiladas, teniendo mucha cautela con sus movimientos.
 
— ¡Maldición debo estar loco! Si me ven van a matarme, solo espero que sea rápido… — observa oculto entre las cajas.
 
De repente se escuchan las enormes puertas de la fortaleza abrirse y los carruajes comienzan a salir rápidamente uno a uno con sus escoltas cubiertos y sin las insignias del clan.
 
—Maldición, maldición, maldición, ¡no pude ver en cual se subió!... Espero no me escuchen…—
 
Al terminar de salir todas las carrosas cierran las puertas.
 
—“¡Debo salir de aquí!”—
 
El joven se dispone hacer la misma técnica, cierra sus ojos y realiza sus movimientos, pero esta vez no funciona, ofuscado lo intenta nuevamente, pero vuelve a fallar.
 
— “¡Maldición!” — se tapa la boca asustado — “debo calmarme”— sigue intentando, pero no logra conseguirlo.
 
Mientras, dos secuaces del clan están cercas de las cajas, se escucha una voz, “¡Maldición!”, como un susurro, pero eso basto para llamar la atención de ambos, así que se disponen a revisar. Cuando se acercan a las cajas donde se encuentra el joven oculto y miran… el joven ya no sé encontraba.
Del otro lado del muro a las afueras, se ve al joven bajar de unas cajas y se aleja disimulada y rápidamente.
 
— Estuvo cerca… maldición, no pude ver en qué carrosa escapo…— sigue su camino mientras piensa.
 
— “Un momento! ...” — se detiene — “… Lo tengo…”— sonríe — “… el maestro del clan no subió a ninguna carrosa… todas eran de señuelo, ese pequeño barco en el puerto, no tenía ninguna insignia del clan, tampoco los hombres que estaban junto a él… “— abre sus ojos — “Soy un genio!, si el jefe viaja en ese pequeño barco se dirige al sur siguiendo la corriente del rio…” — piensa — “… salvo que… tome el camino del “rio Manso”, que la verdad de manso no tiene nada ya que es el camino fluvial más peligro, el preferido para la mayoría de los clanes piratas, en ese rio las reglas no cuentan… pero pensando en el gran jefe del clan Suitetsu ese rio es solo un paseo dominical… debo apurarme para avisarle a “Toledo” debemos seguir ese barco!”—
 
El joven se mezcla entre la gente rápidamente en dirección al sur.
 
En una habitación precaria de un edificio cerca del centro de Ciudad Puerto, un hombre de unos 40 años de vestimenta simple pero claramente porta un físico muy trabajado con unos bigotes grandes pero prolijos, parado mirando por la ventana con un monocular, parece concentrado en lo que hace.
 
—“… maldición, todo este tiempo en esta apestosa ciudad y no eh visto una sola mujer bonita…”— se sonroja y sonríe.
 
De repente, interrumpe bruscamente en la habitación el joven desprolijo, agitado y transpirado se nota que hizo lo más rápido posible para llegar lo antes posible, asustando al hombre junto a la ventana.
 
—“¡Maldición Toledo…!”— grita el joven al entrar.
 
—“Deja de maldecir, o tendrás problemas, conmigo también”— dice Toledo serio por el susto.
 
—“Ni me lo digas…”—el joven lo mira recordando lo que paso hace un rato en la casa Suitetsu —“…Toledo, Toledo, escucha, tenía razón, la reunión si se va a dar, hoy es el gran día…”—
 
—“¿Tranquilízate, de que hablas “Laz”?... espero no sea otro dato falso, la última vez le diste un informante nuestros caballos…”—
 
—“Yo actuó de oficio, no puedo dejar pasar ninguna pista, el valor de un buen dato no tiene precio… pero esto es real Toledo, lo vi con mis propios ojos…”—
 
—“De que hablas?”—
 
—“Estaba en el puesto de chimichangas, cuando de repente las enormes puertas del clan Suitetsu se abren y comenzaron a salir todos los carruajes con sus escoltas todos sin su insignia del clan, es cierto Toledo, debemos apurarnos…”—
 
—“Viste en cuál iba el jefe Sui Kuan?”—
 
—“No… ¡porque no subió a ninguno de esos carruajes, todos eran señuelos!... el jefe piensa viajar en un pequeño barco desde su puerto personal, sin sus insignias…”—
 
—“Laz!... cuantas veces te he dicho que no merodees tan cerca de la fortaleza, si te ven pueden matarte, o peor aún torturarte hasta que se aburran de ti, ninguna pista vale tu propia vida, ¡¿me entiendes?!”—
 
—“Si señor… pero es cierto, sino me acercaba no podría saber esto, y no solo eso, lo más probable es que utilice el rio Manzo para escapar, sino hubiera escogido un barco de mayor tamaño, estoy seguro Toledo, debemos apurarnos no tenemos mucho tiempo hasta que perdamos su rastro”—
 
—“Muy bien, lo hiciste muy bien Laz… ahora, uno debe seguir el rastro del jefe para poder saber dónde se va a realizar la “Cumbre de los clanes”, la reunión más esperada de los clanes (los más salvajes y alejados del Imperio), y otro debe dar aviso lo antes posible al Imperio”—
 
—“Yo puedo seguir a Sui, conozco muy bien estos ríos, no se dará cuenta que estoy pisando sus talones”— con gestos de sigilo.
 
Toledo se acerca a un rincón del cuarto, se agacha y remueve un tablón de madera del suelo, en donde escondía una bolsa de dinero, llena de monedas de oro y plata.
 
—“En este cuarto apestoso con estas ropas sucias y feas y tu escondiendo todo ese dinero!”— Laz abre los ojos asombrado.
 
—“El Consejo Espiritual me dio este dinero por cualquier inconveniente o necesidad para conseguir cualquier información con respecto al clan Suitetsu, por eso lo estaba guardando”— toma de la bolsa unas cuantas monedas —“Toma, no malgastes el dinero…”—
 
—“Queeee ¿?! ¡Eres un tacaño Toledo! A penas unas cuantas monedas, recuerda que debo comprar un bote más las provisiones y algunos gastos más uno nunca sabe, y menos cuanto tiempo puede durar la persecución, tus sabes…”—
 
—“Muy bien…”— toma más monedas y se las entrega —“No pierdas el dinero, pero lo más importante eres tú, Laz, como tu superior te ordeno que canceles la persecución si consideras que tu vida está en riesgo, ¿entiendes lo que digo Laz? Prométemelo…”—
 
—“Si señor”—
 
—“Bien, yo daré aviso al Imperio, tengo entendido que el “escuadrón” del Consejo Espiritual encargado del clan Suitetsu es el escuadrón del “Mono”, y si tengo información certera de la Cumbre debía acercarme a la “Casa Segura” en un templo abandonado, el problema es que el templo se encuentra a unos 90km cruzando el rio “Mahadkim”, si logro conseguir un caballo podría llegar ahí en 2 días y medios sin contar hoy, con suerte encuentre algún miembro del escuadrón”—
 
Cuando la información es muy valiosa lo más importante es que llegue a las manos correspondientes. Un caballo puede galopar a más de 70km/h por un lapso de tiempo, un buen jinete puede recorrer más de 50km en un día dependiendo el terreno. El Imperio comenzó a utilizar a estos “mensajeros” desde las primeras guerras, las ordenes militares son muy valiosas, por lo tanto, se confiaba esta misión a expertos jinetes.
Al terminar con los detalles, Toledo y Laz, se disponen emprender sus viajes cada uno por caminos diferentes.
 
 
Ese mismo día.
Ciudad de “Maidaan”. Región del Sur del Gran Imperio “Hianze”.
 
El Gran Maestro Uday Chan y el Niño se encuentran saliendo de la ciudad de Maidaan con dirección al norte hacia el Imperio en la ciudad Capital. El joven aún se encuentra inconsciente, Uday sujeto sus piernas y brazos con unas cuerdas para que este no escape. Comienza a despertar apenas moviendo los dedos, tratando de abrir los ojos.
 
— Donde estoy?... — piensa el joven. — … Me duele mucho la cabeza… me estoy moviendo… debo estar en una especie carrosa… — apenas puede ver la luz que entrar por las ventanas y sentir el movimiento de la carrosa desplazándose sobre el camino.
 
Aun algo adormecido trata de mirar sus ataduras, cuando inclina la cabeza se sorprende al encontrarse de frente con el anciano.
 
—“Tranquilo, no quiero lastimarte, sino, lo hubiera hecho mientras dormías, ¿me entiendes?, vamos, si te sientas podrás aliviar más rápido el dolor de cabeza…”— con un aire muy relajado Uday ayuda al Niño a levantarse, que solo se queda paralizado mirándolo aterrado.
 
—“Te sientes mejor?... cuál es tu nombre niño? ...— Uday aguarda la respuesta.
 
El joven baja la mirada y agacha la cabeza pensativo y un poco nervioso.
 
—Mi nombre?... ¿Por qué no puedo recordarlo?... hace mucho no lo escucho… hace mucho no lo digo…— piensa el joven mientras recuerda diferentes ocasiones donde el Zorro lo llamaba simplemente “Niño” — …Creo que nunca supo mi nombre… —
 
—“No quieres hablar? ... el viaje será largo tenemos mucho ti…”— el joven interrumpe con una voz muy suave.
 
—“Niño… creo que es mi nombre”—
 
—“Ya veo, no recuerdas tu nombre…”— Lo mira compasivo —“No te preocupes ya vas a recordarlo”—
 
—“Por qué me has atado? ¿A dónde me llevas?”— levanta la cabeza con una mirada desafiante.
 
—“Muy bien ya despertaste… por si no lo recuerdas mi nombre es Uday Chan, formo parte del Consejo Espiritual, una institución creada hace más de 200 años con el fin de administrar la “Fuerza Espiritual” dentro del extenso territorio del Imperio…”—
 
— Consejo Espiritual? ¿Fuerza Espiritual? No entiendo nada de lo que dice este viejo—
 
—“… entre sus deberes es controlar a los Zervant, personas capaces de manipular sus “Chakras” …—
 
— Zervant? ¿Chakras? Ya hizo que me duele la cabeza otra vez, no para de hablar aaaaaah…—
 
—“… y tu compañero, el Zorro Oscuro, así se hace llamar, ¿no es así?... recuerdas su nombre? ...”— llama la atención del Niño, pero este solo lo mira —“… el Zorro Oscuro, es considerado un enemigo del Imperio por sus numerosos delitos, desde cooperar para derrocar al Emperador Hianze, como asesinato, el Zorro es un Guerrero Zervant entrenado como un asesino, simplemente es …”—
 
—“Donde esta? ...”— interrumpe.
 
—“El Zorro? En este momento debe estar en el centro de Maidaan esperando su sentencia por los asesinatos que cometieron en la noche de ayer, para robar una simple estatua de oro mataron a 11 personas, y si no lo sabes la sentencia es la muerte, será una ejecución publica…”—
 
— No puede ser, él era invencible, nadie podía matarlo, por más que termine bañado en sangre y sus huesos rotos, siempre se elevaba vencedor…—
 
—“… Ahora nos dirigimos a la Capital…”—
 
—La Capital? no quiero ir allá…— el Niño recuerda un día mientras comía con el Zorro, y este le decía que nunca vaya a la Capital que ahí están las personas que quieren asesinarme —“¡Yo no mate a nadie! ...”—
 
—“Como dices? ...”—
 
—“Nunca mate a nadie… yo solo… no quería…”— la angustia no dejaba que salieran las palabras.
 
—“Lo sé, fueron tres años muy largos siguiendo sus rastros, siempre estaba un paso detrás, por eso pude ver los cuerpos que dejaban a su paso, y por las marcas en ellos, siempre supe que el Zorro era el ejecutor… aun así, tú lo ayudaste a realizar estos numerosos crímenes, por lo tanto, serás juzgado frente al Consejo Espiritual… imagina cual será la sentencia Niño…”—
 
— Debo escapar, pero así atado no puedo hacer nada… entonces… ¿este es el fin? —
 
—“… Aunque hay un segundo camino… podemos hacer un “Trato” … entre tú y yo, puedes convertirte en un Guerrero Zervant del Imperio Hianze, y luchar bajo las órdenes del Consejo Espiritual, pero te advierto que no es un camino fácil, el entrenamiento Zervant se ha cobrado muchas vidas, solo hay dos finales posibles, o mueres en el intento… o mueres luchando como un verdadero Guerrero del Imperio”—
 
—Un Trato?… pero a este que le pasa? De todas formas, termino muerto—
 
—“El viaje será largo, tienes tiempo para pensarlo, cuando lleguemos a la Capital deberás darme una respuesta, piénsalo bien”—
 
—Si no respondo me llevara ante Consejo y cortaran mi cabeza, o quizás me cuelguen de un árbol frente a todos, como vi en aquel pueblo… y si acepto ser un Guerrero Zervant, seguro me van a torturar hasta que muera… no me interesa nada de esto… si solo no estaría atado como un animal podría no se… escapar—
 
—“Acepto, acepto el segundo camino anciano…”— se resigna.
—“Tu respuesta fue más rápida de lo que pensaba, muy bien, cuando lleguemos comenzaremos de inmediato con el entrenamiento…”—
 
—“Comenzaremos? ...”— pregunta el joven — Solo desátame viejo que esperas—
 
—“…Así es Niño yo seré tu Maestro”—
 
 
2 meses y 6 días para “La Cumbre”.
En algún lugar de la Región del Oeste del Imperio.
 
En un bosque espeso, donde a penas muy pocos rayos del sol podían atravesar las inmensas copas de los árboles, un hombre y un niño armados con arco y flecha, hasta un hacha lleva el más grande, se mueven sigilosamente entre las plantas, padre e hijo se encuentra de caza. El padre parece haber visto algo.
 
—“Abajo hijo…”— ambos se agachan, apenas se notan que están ahí.
—“Que viste padre?”—
 
El padre solo se mantiene inmóvil mirando a unos cuantos metros de ellos, su silencio es como un grito, algo pasa más allá.
 
—“Padre… que sucede? ..."— susurra el joven que no entiende ese profundo silencio.
 
El padre lo mira, se pone el dedo en la boca indicando que guarde silencio, señala sus ojos y luego señala más adelante, el joven voltea a mirar tratando de encontrar que es lo que le señala, pero se ve todo igual, ni el ruido del viendo ni de los animales, ambos siguen mirando en silencio, el viento sopla, cuando algo se levanta a unos 40 metros de ellos, el joven lo nota y abre más sus ojos, no puede ver que es, hasta que comienza a caminar, es una persona con la cara pintada de negro cubriendo su cuerpo con algunas ramas lo cual lo hace muy difícil de ver entre la maleza, cuando el padre logra verlo con claridad se da cuenta de algo terrible.
 
—Ese hombre pertenece al “Clan Garra de Ekaro”, su tribu debe estar oculta dentro de este bosque, maldición, deben a ver más, si nos ven estamos en problemas— piensa preocupado.
 
—“No te muevas permanece agachado y en silencio…”— susurra a su hijo quien lo mira atentamente, ambos quedan cuerpo tierra mientras miran a esos hombres alejarse hasta perderlos de vista.
 
—“Parece que se fueron…”—
 
Eso creían, pero justo detrás de ellos las plantas se mueven, un hombre con su rostro pintado de negro aparece detrás de ellos sin que estos se percaten, el cual no duda en matarlos al instante.
 
Mas adelante se encuentra la caravana del Clan Garra de Ekaro, liderado por su jefe, un anciano de más de 80 años con la cara pintada, es difícil ver sus gestos por la pintura, pero al parecer el jefe no es muy expresivo, se detiene para observar, uno de sus hombres se le acerca.
 
—“Maestro, ya nos encargamos de los cazadores, si continuamos a este ritmo llegaremos en dos meses a más tardar, cuando quiera podemos detenernos y descansar…”—
El anciano Maestro, sin previo aviso, le propina una bofetada de revés, el golpe fue tan fuerte que se pudo escuchar el impacto de la mano en su rostro, los pájaros huían para luego volver al silencio del bosque. Su discípulo que no llega a caer al suelo pero que casi se rompe el cuello con su mejilla hinchada y lastimada, escupiendo sangre de la boca.
 
—“¿Crees que por ser un viejo debo descansar? ...”—
 
—“No mi Señor, no lo decía por usted, muchos de estos hombres no están acostumbrados a un viaje tan largo…”— mientras limpia la sangre en su rostro.
 
—“Si no pueden seguir serán ejecutados, hubieras elegido mejor a tus hombres…”— el anciano señala con la mirada a un integrante del grupo, un joven a unos metros de ellos, un joven que no supera los 16 años —“… vamos acelerar el paso, comeremos mientras avanzamos, solo nos detendremos para dormir”—
 
—“Si Señor, daré aviso a los demás”— agacha la cabeza y se retira.
 
Este hombre parece ser la mano derecha del anciano, quien dirige a los guerreros del Clan Garra de Ekaro. Da aviso al resto de los hombres y se acerca al joven.
 
—“Como te sientes? ...”—
 
—“Bien, no te preocupes por mí, debemos acelerar el ritmo…” — contesta el joven muy confiado.
 
—“Muy bien…”— sonríe —“… solo nos detendremos para dormir, no bajes la guardia y sigue atento, confió en ti”—
 
El joven confirma con su cabeza y se aleja rápidamente. El hombre queda solo en silencio mirando hacia arriba viendo la luz tratando de atravesar los enormes árboles.
 
— Por fin volveré a verlo… el hombre que inicio todo esto… después de tantos años, ahora debe ser un anciano decrepito… siempre está en mi cabeza, desde aquel día que apareció entre nosotros, nunca pude olvidarlo…
 
En el pasado, 15 años para “La Cumbre”.
En algún lugar en la Región del Oeste del Imperio.
 
En algún lugar en lo profundo de un bosque selvático, un lugar donde el hombre a creado sus caminos, justo allí se encuentra la tribu del Clan Garra de Ekaro, se caracterizan por tatuar su rostro hasta cubrirlo por completo, por cada logro u objetivo alcanzado se tatúan, por más primitivos que aparentan, este clan podía manipular su aura y alterar sus chakras, sus técnicas son muy básicas, pero son buenos con las técnicas físicas y fuerza bruta. Con su propia cultura y creencia, aunque esto era muy común en el territorio del Imperio, la diversidad cultural, están los que aun veneran a los “Inmortales”, con cada uno tienen rituales diferentes, los clanes fuera del régimen del Imperio siguen su propio camino y sus propias reglas.
 
Ese día el clan festeja el día que los Inmortales sacudieron el Imperio, y para ello preparan una pelea a muerte, un sacrificio para calmar la furia de los enormes titanes. A pesar que todos sabían que alguien iba a morir delante de ellos, el clima era muy festivo y excitante mientras algunos tocan los tambores, el jefe del clan un hombre de buen físico, su esposa y sus 3 hijos se encuentran sentados sobre una pequeña tarima, a sus lados dos figuras enormes de unos 4 metros de altura sosteniendo enormes armas, frente a ellos dos guerreros con máscaras, representando a los Inmortales. Uno de ellos parece un tótem, mide como 2 metros de alto y parece muy fuerte, el otro es mucho más pequeño, pero nunca terminarías de contar todos sus músculos. El jefe se levanta de su asiento, los tambores dejan de tocar, toma unas armas y las arroja frente a ellos, al más grande le arroja una enorme cachiporra con puntas de acero, al otro le arroja un par de dagas curvadas. Todos quedan en silencio.
 
—“¡El Clan Garra de Ekaro siempre ha demostrado ser los más fuertes, pero hoy se lo vamos a demostrar a ellos...”— señala el cielo — “… hoy vamos a demostrar el poder de un Guerrero Zervant del Clan Garra de Ekaro!”— Vuelve a su asiento.
 
Los tambores comienzan a repicotear, los guerreros toman las armas, el repicoteo suena más fuerte y rápido, se disponen a pelear… cuando se escucha un fuerte aplauso, luego otro, se escuchan muy fuerte y claro, pero ninguno sabe quién hace ese ruido, solo el jefe, mientras todos buscan a su alrededor, el jefe sigue mirando al frente, hasta que un hombre delgado de 1,80 metros, de cabello abundante y oscuro, tan largo que podía trenzarlo hasta la cintura, este misterioso personaje aparece entre la multitud aplaudiendo con una sonrisa en su rostro.
 
—“Disculpen mi atrevimiento, pero las peleas a muerte me excitan un poco…”—
 
Cuando se percatan de su presencia y voltean a verlo, este hombre misterioso cambia su sonrisa por un gesto serio y desafiante, el aura invisible brota con fuerza de su cuerpo, por un momento, un pequeño instante, todos quedan paralizados hasta que el jefe se levanta bruscamente del asiento mirando firmemente al intruso. En ese momento quienes rodeaban al intruso se arrojan sobre el con sus puños, al mismo tiempo el jefe del clan escucha un susurro en su oído, vuelve a escucharlo esta vez logra entender que dice, la voz que escucha repite...
 
—“Lor Babacor… Lor Babacor…”— el murmuro proviene del intruso que mira fijamente al jefe del clan.
 
Todos a su alrededor parecen inmóviles como si el tiempo se detuviera para ellos.
 
—“… El famoso Clan Garra de Ekaro, conocido por su fuerza…”— murmura el intruso mientras sus músculos cresen y sus venas resaltan.
 
Cuando están a punto de golpearlo este esquiva los ataques fácilmente, cada golpe que propinaba era directo y duro, se escuchan los huesos romperse ante sus puños y patadas, con sus agarres arrojaba los cuerpos bruscamente. Los guerreros enmascarados al ver terrible paliza se preparan para atacar, el más pequeño salta sobre el intruso, mientras el más grande toma un gran mazo de unos 2 metros de piedra maciza que sostiene una de las enormes figuras detrás de él, el más pequeño intenta cortar al intruso con ataques consecutivos, pero este lo inhabilita tomando fuertemente su máscara, tan fuerte que la destruye incluyendo los huesos de su rostro estrellando su cabeza contra el suelo, el enorme guerrero hace girar el enorme martillo de manera circular girando su cuerpo tomando tanto impulso que un solo golpe de ese mazo destrozaría los huesos y órganos internos de cualquier persona matándola al instante, cuando el mazo esta por golpear al intruso, este se percata, se prepara y golpea con su palma el enorme mazo, el golpe es tan fuerte que repele el enorme martillo, la energía del contragolpe que se generó se transmite del mazo a la empuñadura hasta llegar al enorme guerrero que sale despedido por la inercia.
 
—“Podría continuar así todo el día, de hecho, sería muy divertido, pero si son capaces de sentir el aura, se darán cuanta la diferencia de poderes, y si son lo suficientemente inteligentes escucharan lo que tengo que decir… solo quiero hablar con el jefe, es la única forma que tenía…”— mira fijamente al jefe.
 
El jefe levanta sus brazos dando la señal a sus hombres que se detengan.
 
—“¿De dónde conoces el nombre de Lor Babacor? ... te escuche que murmurabas su nombre…”—
 
—“Supuse que no lo encontraría, pero ahora que te veo me doy cuenta, no sabía que tenía un hijo… tu padre lucho a mi lado en la Guerra contra el Imperio, bajo el mando del ultimo Inmortal de pie que aun lucha contra el Imperio… y esta vez reclama sus servicios nuevamente…”—
 
—Por lo que dice este hombre, peleo junto a mi padre, en la última Guerra contra el Imperio, pero eso fue hace más de 40 años atrás, y quien está parado frente a mí no supera los 35 años… — piensa el jefe.
 
—“… claro, dudas de mis palabras, no me tome la molestia de venir hasta aquí para mentirte, pero es entendible que dudes de mi participación en la Guerra y si realmente conocí a tu padre…” — extiende los brazos —“… fui bendecido por nuestra Reyna Inmortal, cediendo parte de sus poderes en mi… vamos, sé que puedes sentir el aura que emana de mí, puedes sentir ese poder no es cierto?, lo notaste desde que me viste, muchos de tus hombres podrían sucumbir ante mí solo con mi presencia… “— el aura emana de el como si el viento soplara de su cuerpo a todas direcciones, es el poder de sus Chakras, la energía acumulada en ellos, se expande y brota de su cuerpo, el aura no se puede ver a simple vista, el ojo humano común no podría verlo por más que este delante de su nariz, pero si se puede sentir, los hombres del Clan Garra de Ekaro comenzaron a sentir el Aura, la Energía Espiritual que genera el forajido, comenzaron a sentir la presión en su pecho, sus sentidos disminuyen, parecen mareados, un fuerte nudo en la boca del estómago, transpirando como si estuvieran enfermos.
 
—“Has llamado mi atención…”— tiene un poder terrible — “… la Guerra termino hace 65 años, ya pagamos el resultado, solos… y seguimos de pie, no hemos visto ningún Inmortal ase tiempo…”—
 
—“… Lo sé, después del último encuentro entendimos el verdadero poder que poseen, y durante todo este tiempo nuestra Reyna busco la forma de crear un ejército capaz de derrotar al Imperio… eh venido hasta aquí para ofrecerles un “Trato”… así como cedió sus poderes en mí, me encargo hacer lo mismo y enseñarles este conocimiento… el verdadero poder de un Guerrero Zervant, llevar a todos los clanes bajo su manto a lo más alto de las Artes Espirituales… por lo visto, en la mayoría de los clanes no llegan a superar un Zervant nivel “Dragon”, hasta un nivel “Tigre” podría complicarles las cosas, pero eso va a cambiar, dejaran de vivir como nómades encondiéndose del Imperio quien les esconde su conocimiento y prohíbe el uso del Poder Espiritual, con mi conocimiento y estrategia llevaremos a todos los clanes a la cumbre en sus técnicas y en sus negocios, le daremos al Imperio por donde no se lo espera… ¿Que dices muchacho te gusta el Oro? Esa piedra preciosa que todos anhelan tener, pues tendrás todas las que quieras, llegaran a la plenitud…” — sonríe.
 
— Un Trato… — piensa seriamente — … es cierto que el Imperio oculta su conocimiento en las Artes Espirituales, por más que los clanes lo intenten nunca podemos alcanzar ese poder, en la última Guerra nos patearon el trasero, solo sobrevivieron los que nos supimos esconder bien, nuestro orgullo como Clan fue pisoteado… y este tipo, está muy por encima de un nivel Tigre, de hecho podría derrotar a cualquier Maestro de nivel Dragon… este hombre es un Maestro “Sabio” el mayor rango que un Guerrero Zervant puede aspirar, aquellos que son capaces de enfrentar a los mismos Inmortales… Si quisiera podría acabar con todos en este lugar… de hecho un Trato seria lo mejor en este momento… poder, dinero y vida… el problema es, lo que debemos dar a cambio…— camina hacia el extraño sujeto.
 
—“Muy Bien, lo eh pensado… estoy dispuesto a escuchar los detalles de este Trato, por favor acompáñame…”— mientras pasa por su lado.
 
—“Es usted un Líder muy inteligente, le aseguro que no se va arrepentir de su decisión”—
 
El jefe se detiene quedando de espaldas.
 
—“Tengo una pequeña duda, mejor dicho, una curiosidad, ¿en qué lugar quedan los que rechazan este Trato?”—
 
—“De hecho son los primeros en aceptar… los demás no pasaron la primera prueba, quienes no puedan si quiera percibir el peligro que los acecha, nunca podrán enfrentar al Imperio… no hay lugar para los débiles en esta nueva era…”—
 
—Ya veo el peligro que los acechaba es el, los clanes que no supieron ver su verdadero poder y solo vieron un hombre presumiendo frente a ellos, se negaron creyendo que podrían eliminarlo, y este los acabo sin piedad… cada vez más me interesa este Trato…—
 
Una vez se encuentran dentro de una gran choza, el jefe sentado en su trono y solo un puñado de hombres, los más fuertes e importantes del clan, entre ellos su hijo mayor de 12 años, los hijos más pequeños de 5 y 6 años se infiltraron escondidos detrás de la decoración. El forajido explica en detalle el plan de la Reyna Inmortal frente a los más alta del Clan Garra de Ekaro quienes solo escuchan en silencio sin perder una palabra de lo que dice.
 
—“Muy bien… nos has dicho todos los beneficios que obtendríamos en esta Nueva Guerra, pero ahora dime… que debemos hacer a cambio? ...”— pregunta el jefe con un gesto de preocupación.
 
—“… Claro… nada de esto se logra sin esfuerzo, para logran superar sus límites, no solo basta con entrenamiento físico, como deben saber, la Fuerza Espiritual no viene de nuestros músculos, sino de nuestro interior, el verdadero Yo, deben llegar a lo más profundo de ustedes mismos… y para esto se necesita mucho tiempo de meditación inducida, solo los más jóvenes y puros pueden iniciar el entrenamiento, así poder moldearlos hasta conseguir el resultado deseada…”— explica —“… es por eso que he venido hasta aquí, ¡para llevar a los futuros Guerreros Zervant que honraran al Clan Garra de Ekaro! Es necesario que me entregues a los más jóvenes del Clan, comenzando por pequeños ocultos en este salón…”—
 
Las palabras del forajido dejan a todos anonadados, confusos, solo podían sentir dos cosas en su interior, furia e impotencia, el extraño que apareció entre ellos demostrando destreza y fuerza sin igual, propone un Trato unilateral sin opciones coherentes, y solo queda sucumbir ante sus peticiones para que no extermine el Clan por completo.
 
—“Maestro, que piensa hacer? ...”— pregunta un miembro del clan.
 
El sorprendente pedido mantiene al jefe paralizado, mirando a sus hijos.
 
—“… para explotar el máximo de un Guerrero, es necesario comenzar el entrenamiento a una edad prematura, los más jóvenes absorben mejor y más rápido las enseñanzas del Camino del Zervant, en este momento los más fuertes de este Clan no podrían entender ni soportar el entrenamiento…”—
 
 
 
 
 
Volviendo a la actualidad
Bosque oscuro, Región del Oeste.
 
El Clan Garra de Ekaro, sigue su camino sigiloso a través del extenso bosque.
 
— … todas las noches se repite ese día en mis sueños… no fue una bendición lo que le entregaron, fue una maldición, maldición que trajo a nosotros… Y todo comenzó con mi padre, quien quedo vacío en su interior después de entregar a mis hermanos para salvar al Clan entero, un sacrificio que muchos pagamos, el momento más duro en todo este proceso que ya lleva 15 largos años, que al parecer todo va según lo planeado… veamos que nos espera en la Gran Cumbre de los Clanes…— piensa el Guerrero quien resulta ser el hijo del jefe del Clan Garra de Ekaro.
 
—… Nunca podré olvidar su nombre… cuando se alejaba llevando con el los más jóvenes del Clan, voltea con una sonrisa algo macabra, desde ahora deben llamarme… — “Maestro Reyko Kahama…” —
 
Reyko Kahama, visito todos los clanes, ofreciendo un Trato tan tentador como peligroso, pero que ningún clan podía rechazar, la recompensa era grande igual que el intercambio, aunque muchos no dudaron en entregar a los niños por un poco de oro o para sentirse más poderosos que su ego, tarea que le llevo más de un año, pero de esta forma se transformó en el “Maestro de Maestros” para los clanes, llevando con el ah los pequeños discípulos que volverían como grandes Guerreros Zervant y enardecer a su Clan.
 
En la actualidad, 2 mes y 5 días para “La Cumbre”.
“Ciudad Puerto”, Región del Oeste del Imperio.
 
Al día siguiente, Toledo y Laz consiguen lo necesario para viajar, Laz ya se encuentra navegando en dirección al Rio Manzo. Toledo se dirige a caballo a una fortaleza del Imperio del otro lado del rio Mahadkim, dentro de Ciudad Puerto, allí se encuentran no solo los soldados del Imperio en sus guardias, sino también lo que realmente busca en la fortaleza, un pájaro, más específicamente una paloma. El Imperio tiene la mayor red existente de “palomas mensajeras”, ubicando palomares en diferentes puntos de su extenso territorio, cuentan con palomares móviles, transportadas con carretas a caballo, llevando la información de un lado a otro. Estas palomas entrenadas, pueden viajar de palomar en palomar recorriendo distancias alrededor de 1000km por día, llevando un mensaje en un pequeño tubo atado a tu pata. Por más eficaces que son los Mensajeros a Caballo, estas pequeñas aves los superan en todo sentido, de esta forma la información llega mucho más rápido a destino. Toledo debe mostrar su identificación del Consejo Espiritual para poder tener acceso al palomar y escribir su mensaje.
 
— Esta paloma llegara al Imperio dentro de 5 días y le tomara otros 5 días en volver con las órdenes a seguir, pero si llego lo antes posible a la Casa Segura y si tengo la suerte que algún miembro del Escuadrón del Mono se encuentre ahí, podrán actuar en menos de 2 días…— piensa mientras libera la paloma lanzándola al aire, viendo cómo se aleja rápidamente. —“Primer paso listo, ahora debo apurarme a llegar a la Casa Segura”—
 
Toledo toma su caballo y se dirige a las afueras de Ciudad Puerto a un antiguo Templo abandonado por los cerros boscosos, la llaman Casa Segura porque es un punto en común donde pueden reunirse por cualquier percance que ocurra en la misión, en este caso también la utilizan los Informantes de mayor nivel de completa confianza para el Consejo Espiritual, para informar de forma directa al Escuadrón encargado de la misión principal, pero comúnmente los miembros del Escuadrón se encuentran patrullando o recolectando información ocultos ante todos, fuera de esa Casa Segura sería imposible poder encontrarlos.
 
4 días después, 2 mes y 1 día para “La Cumbre”.
Región del Sur del Imperio.
 
Uday y el Niño continúan su viaje a la Capital.
 
—Ya pasaron varios días y aun no me desata, debo hacer algo…— piensa el Niño mientras observa a su alrededor — … las ventanas son lo suficiente grande para que pueda escapar por una de ellas, solo tengo que lograr que me desate para poder moverme libremente…—
 
—“Por qué no me liberas? Ya acepté tu Trato… hare lo que digas, entrenare día y noche si es necesario, solo desátame, no me gusta que me traten como un perro…”— muestra las ataduras.
 
—“Los perros son desatados cuando estos obedecen a su amo, deben ganárselo. Estas aquí para cumplir una condena no para salir de paseo…”— el Maestro mantiene su postura seria y serena, dando pequeñas pitadas a su delgada y larga pipa de madera.
 
—“Muy bien, ¿qué debo hacer?... quieres que ladre o muerda? ... solo dime que tengo que hacer para que me sueltes…”—
 
El Gran Maestro sonríe mientras pita de su pipa.
 
—“Si respondes mi pregunta correctamente, voy a desatarte…”— Uday le propone un trato, el Niño acepta de inmediato. —“… dime… quién eres tú Niño? ...”— pregunta el Gran Maestro, joven se asombra por la pregunta, quien queda en silencio sin poder responder.
 
— Que quien soy?... ya le dije que no recuerdo mi nombre… quien más quisiera saber quién soy que yo mismo… por que no puedo recordar? ¡Maldición! .... está jugando conmigo…—“No es justo, no puedo recordar mi nombre…”— responde el joven.
 
—“No mal interpretes mi pregunta, no pregunte por tu nombre, quiero saber quién es el Niño que encontré en las sombras junto a un Guerrero Zervant tan peligroso como el Zorro Oscuro…”—
 
Al oeste cerca de Ciudad Capital.
 
Apenas pasaron 4 días y la paloma mensajera de Toledo ya se encuentra muy cerca del Imperio, hay buen clima, la paloma viaja a gran velocidad, en unas cuantas horas el mensaje llegara a su destino, el sistema de palomas mensajeras es muy efectivo, salvo que tenía un punto débil, debilidad que aprovechaban los “Cazadores de Letras”, estas personas se aprenden las rutas aéreas para interceptarlas. La paloma alcanza una velocidad máxima de 100km/h, lo que no sabe la pequeña es que más arriba de su vuelo, está siendo asechada por un ave de caza, un enorme Halcón, estas aves entrenadas para cazar en vuelo, se elevan muy por encima, y en el momento exacto atacan dejándose caen en picada a más de 300km/h envistiendo al objetivo que no tiene oportunidad alguna, para luego llevar su presa a su amo. La paloma de Toledo es derribada, y su mensaje destruido por los Cazadores de Letras.
 
Claramente el Imperio conoce sus debilidades, es por eso que una gran Maestra Zervant llamada “Athekia” elaboro un ingenioso sistema de mensajería, muy similar a las palomas mensajeras, pero utiliza otra especie de ave, “El Pájaro Xinxi” considerado un animal sagrado en el Imperio, dicen que estas aves eran utilizadas por los Inmortales inviando mensajes de amor entre ellos, solo murmuraba al oído del ave y ese cantaba su mensaje siempre a quien lo mereciera. Athekia, conocía el potencial de estas aves, podían volar a más de 200km/h y recorrer el doble o el triple que una paloma sin detenerse jamás y sin la necesidad de un palomar, el Xinxi si era un animal sorprendente y digno de venerar, pero muy difícil de ver y ni siquiera tener, pero ella lo logro, atraer y manipular al Xinxi con su aura, luego de muchas pruebas, logro la sintonía perfecta con estas aves para que estas vuelen no importa donde estén siempre lleguen a donde ella diga lo más rápido y seguro posible. Ah esta técnica la llamo “Baansuree Kan”, y después de 100 años el Consejo Espiritual aún sigue el mismo mecanismo, gracias a los sucesores de Athekia.
 
Ciudad de “Kaput Mana”, Región del Este.
 
En una zona rural cerca de un pueblo pequeño se encuentra la Casa del “Clan Shen Ying”, como todo gran clan la casa es más una fortaleza enorme y muy difícil de penetrar, el apenas acercarse podría significar la muerte, ya no quieren revelar sus Artes marciales y Espirituales. Este clan se caracteriza por sus famosos “Ninjas Asesinos”, expertos en el camuflaje, espionaje, y conocimiento en las Artes Oscuras para poder asesinar a su objetivo sin que este ni siquiera se percate. Autores de innumerables asesinatos de integrantes de la Cúpula Imperial, pero imposibles de comprobar, trabajan únicamente en las sombras, siempre te ven, nunca los ves.
 
En el centro del pueblo mantiene su base y guarida el Escuadrón encargado del Clan Shen Ying, “el Escuadrón del Conejo” con su Capitán a cargo “Akio Liqin”, quien se encuentra parado frente a un escritorio observando un enorme mapa de toda la Región del Este, a un lado del escritorio se encuentra una enorme jaula para pájaros cubierta con un trapo, un hombre de casi 50 años, castaño con gran bigote y pequeña barba, cuando entra un integrante del Escuadrón del Conejo, “Yetu Usagi”, el joven se acerca y se inclina ante el con la mirada al piso.
 
—“Señor, traigo noticias del Clan Shen Ying, al aparecer tenían razón no era solo una corazonada…”—
 
—“Yetu, por favor levántate aquí no estamos dentro del Imperio, ahórrate las formalidades…”—
 
—“… Si Señor, perdón por mis gestos, pero debo decirle que estoy muy agradecido que me aceptara en su Escuadrón, hare todo lo posible por no decepcionarlo…”— el joven se levanta.
 
—“No tienes que agradecerme, tú te ganaste este lugar, gracias a tus habilidades, deja los agradecimientos y concéntrate en la misión”—
 
—“Si Capitán… el jefe del Clan Shen Ying, salió de la fortaleza escoltado por 4 hombres con dirección al oeste, hacia la Capital…”—
 
—Al final es cierto, los clanes se unen, harán una reunión secreta para complotar contra el Imperio, también es cierto que no sabemos nada de ellos hace mucho tiempo, pero su reputación creció a lo largo y a lo ancho del continente y obviamente a oídos del Imperio, pero no tenemos información de nada…”— piensa Akio.
 
—“¿Y dime, como piensa viajar? ...” — pregunta el Capitán.
 
—“De hecho no piensan ocultarse, ni persuadirnos, viajan a caballo, a paso de hombre, frente a todos…”— responde Yetu algo preocupado.
 
— El Clan Shen Ying, se caracteriza por eliminar a su oponente de un solo ataque, directo y certero, oculto en las sombras esperando el mejor momento, atacando cuando menos lo esperas, pero hoy a plena luz del día frente a todos… es una invitación… sabe que los observamos…—
 
—“No mostraran el verdadero camino hasta que nos encontremos frente a frente, ya saben que los seguimos y pretenden enfrentarnos...”—
 
—“Pero eso es ilógico Capitán, nunca pudieron superarnos, a plena luz del día tratar de enfrentarnos es muy osado hasta para ellos…”—
 
— El Escuadrón del Conejo siempre ha sido parte de la Región del Este, y es cierto que siempre vencimos a los miembros del Clan Shen Ying, pero también he notado que las batallas son cada vez más difíciles, la última vez ganamos gracias al plan que idee y ellos fueron los sorprendidos… pero ahora es diferente… ahora ellos no se ocultan… nos invitan a pelear a plena luz del día...—
 
—“Muy bien, continuaremos con el siguiente paso de la misión… avisa a lo demás que no preparen equipaje, tomen solamente sus armas y prepárense para la batalla…”—
 
—“Pero Capitán, no quiero cuestionarlo, pero nuestras ordenes eran seguir al Clan y averiguar la ubicación de La Cumbre y utilizar la fuerza solo si es necesario…”—
 
—“Así es Yetu, en este momento es realmente necesario que utilicemos todas nuestras fuerzas para pelear contra los Shen Ying, sino ellos acabaran con nosotros…”—
 
—“jajaja me cuesta creer eso, usted es el gran Capitán Akio Liqin portador de la “Espada Espiritual” … “Sakebu Dard” capaz de partir el sonido… sin contar los demás miembros del Escuadrón, cuatro Zervant nivel Tigre, superando por mucho a quienes quieren estar en nuestro lugar… no creo que sea necesario que los enfrentemos ahora podemos seguir sus pasos y averiguar…”—
 
—“Yetu! ... eres joven y entusiasta, cuando llegue la noche perderemos al Clan Shen Ying, es imposible seguir su rastro en la oscuridad…”— interrumpe Akio.
 
—“Si… disculpe capitán, ya mismo daré aviso a los demás”— voltea hacia la puerta y camina unos pasos.
 
—“Yetu espera… has visto un Xinxi? ...”— Señala la gran jaula cubierta junto al escritorio, Yetu se detiene y voltea.
 
—“De hecho si… es un ave hermosa, la que se encuentra en esa jaula es…”—
 
—“Haha… esta ave solo se muestra ante los ojos del hombre que gane su confianza…”— mientras abre la jaula—“… son un poco tímidas…”— saca el ave de la enorme jaula.
 
Una pequeña ave como un colibrí, su color era difícil de saber ya que parece cambiar depende desde donde la mires, sus plumas brillan como diamantes, sus ojos completamente negros, pero como muchos animales estos brillan con la luz, la jaula es enorme a comparación de la pequeña ave, el tamaño se debe a su enorme cola de unos 130 centímetros de hecho son dos muy finas terminando con una pequeña pluma de colores en su punta.
 
—“… pueden viajar a mas de 300 kilómetros por hora, día y noche, su camuflaje la hace invisible no se detienen hasta dar el mensaje, son criaturas fantásticas, de hecho, se alimentan de aura…”— Akio toma un pequeño papel que saca de su ropaje—“… escribí este mensaje ya hace unos días… hace tiempo no leo los informes del Consejo… prefiero conocer a las personas yo mismo…”—
 
— Acaso esta divagando? … que sucede? … Capitán…—
 
—“… has demostrado ser un gran Guerrero Yetu, puedo hacerte una pregunta? …”—
 
—“Es una prueba Capitán? ...”—
 
—“Digamos que sí… el Imperio dice que la Guerra termino hace ya cuánto? 80 años? Agradezco a mi Maestro por todo lo que me enseño, pero el tiempo también me enseño muchas cosas… dime Yetu, ¿crees que la Guerra ya acabo? ...” — con un tono melancólico.
 
—¿Por qué me pregunta esto, en este momento?... — “Hace 80 años que no aparece un Inmortal… ya ganamos la Guerra Capitán.” — responde.
 
—“… acaso no puedes sentirlo, algo en el aire, el olor… la Guerra nunca acabo… es una nueva etapa y ya ah comenzado Yetu… te diré lo que escribí en este mensaje… En el día de hoy el Clan Shen Ying se dirige a la Cumbre, según mis cálculos viajaran al Oeste siguiendo el curso del amanecer… disculpen no tener mas información… si no logramos detenerlos antes del anochecer… solo encontraremos la respuesta ante los ojos de Kan… este mensaje llegara hoy mismo a las manos del Consejo…”—
 
—“No entiendo Capitán…”—
 
—“Tengo una ultima orden para ti Yetu, eres al más veloz del Escuadrón, tan ágil como un conejo…”—
 
Luego que el Capitán del Escuadrón del Conejo Akio Ligin, da los detalles al Guerrero Zervant Yetu Usagi, coloca el mensaje en un pequeño medallón que se encuentra en el pecho del Xinxi, toma el ave suavemente mientras le habla, murmura unas palabras cerca de ella liberándola por la ventana, el pájaro Xinxi vuela rápidamente desapareciendo de la vista a penas unos metros.
 
Ciudad Capital, Imperio Hianze, Consejo Espiritual.
 
Ese mismo día el pájaro Xinxi llega a la Capital, ralentiza su vuelo para entrar a un enorme domo de cristal, como un invernadero gigante, dentro de este se encuentran mas aves Xinxin y otros animales fantásticos, el ave no se detiene hasta llegar a una especie de ventana preparada para que las aves se posen, cuando el Xinxi se posa comienza a cantan una hermosa melodía, aunque se nota un poco inquieta hasta que un hombre mayor se acerca, con ropa imperial y una abultada cabellera desprolija y blanca al igual que sus bigotes. Toma el medallón, con cuidado despliega el papel, pero no tiene nada escrito, el lienzo esta en blanco, el hombre toma un pequeño frasquito de cristal atado a su cuello del que rocía un poco de polvo al papel y como por arte de magia las letras comienzan aparecer hasta revelar el mensaje por completo…
 
 
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