Shared Paths(Capitulo 3.) - Blog de Pandicornio

Hola!! Aqui de nuevo~ Pues aquí esta el tercer capitulo de la historia. Como vereis, Rhine y Daku siempre se estan peleando y dudo que vayan a parar más adelante xD Ya, poco a poco, se estan formando las parejas(Muajajajja) Y...ya no tengo más que decir :I Ah, si, tambien subire algún dibujo de las tres(PORFIN!) y para hacer publicidad EMP-Ray tambien tiene algunos dibujas de Hikari. Y bueno eso es todo, espero que lo disfruteis etc etc. Adios!!
~@EvaAmibola y @hearmylive~



Capitulo 3.

 

  • Mmm...Rhine, creo que lo he encontrado.

Rhine salió de detrás de unas cajas y fue hasta donde estaba su compañera. Se acerco a ella y se sentó en el suelo lleno de papeles y cajas.

  • Si...quizás sea esto...

Hikari hecho unas cajas hacia el lado. El pequeño desván donde guardaban las cosas ya no podía acoger a más utensilios. Las paredes, mohosas por las lluvias, desprendían mucho olor. El suelo chirriaba con cada paso que daban y cada caja que sacabas daba paso a mas cajas. Hikari maldijo el día en el que a Rhine se le ocurrió buscar las herramientas allí.

Rhine abrió la caja. En su interior había un montón de clavos, alicates, destornilladores y muchas más cosas.

  • Si, esto es. Gracias Hikari.

Hikari sonrió y Rhine cerró la caja. Se levantaron y, con dificultad, salieron de allí empujando cajas y apilándolas unas sobre otras.

Cruzaron todo el patio y entraron en la casa. Shiori había ido a comprar con Alex, el chico que vivía con Dāku y Heian. Las tres chicas lo conocieron cuando decidieron vivir con ellos. Era simpático y para Rhine no suponía una gran amenaza. Ya hacía 6 meses que se habían mudado y la condición de buscar casa estaba casi olvidada. Al día siguiente, tanto Dāku como Rhine se pusieron a investigar pero a esta no le resulto tan difícil. Dāku y Heian. Hermanos gemelos. Ambos asesinos profesionales y huérfanos, se les llamaba “Los Hermanos Opuestos, Heian y Dāku” según había descubierto eran muy buenos. No había mucho más que a Rhine le interesase pero seguía sin confiar mucho en ellos. Por el contrario, para Dāku la búsqueda fue difícil. Ni siquiera tras medio año había encontrado gran cosa de ellas.

 

Las chicas fueron al salón y se encontraron con Heian y Dāku dentro. Los dos estaban llenos de tierra, como si acabasen de pelear.

  • ¿Pero qué os ha pasado?-soltó Hikari mientras caminaba para ir junto a Heian y Dāku y los miro intrigada.

  • Entrenamiento -dijo Heian como si estar lleno de polvo y tierra fuera lo más normal. Bueno, para ellos lo era.

  • Idiotas...-fue lo único que dijo Rhine.

Aunque fue como un susurro, Heian lo oyó y… los dos a pelearse de forma amistosa.

  • Ei, vamos, parad ya. Y Rhine, discúlpate...-Hikari tuvo que intervenir para que lo dejasen ya o iría a peor.

  • No tengo por qué...-Rhine no estaba dispuesta a dar su brazo a torcer.

  • Dejémosla, es una cabezota-soltó Heian sacándole la lengua- Hikari, ¿qué te parece si salimos a dar un paseo?

Hikari no se esperaba aquel ofrecimiento, pero no quería decir que no. Rhine dejo la caja en la mesa que tenia de lado, últimamente, Hikari pasaba mucho tiempo con él.

  • S-si...-Hikari se sonrojo al decir eso.

Heian esbozo una sonrisa, le encantaba esa parte de Hikari. Se sacudió un poco el polvo que tenia y le tendió la mano a Hikari.

  • Pues vamos entonces.

Hikari la cogió encantada pero avergonzada.

  • H-Hikari...-Rhine quiso detenerla pero los dos ya estaban en la puerta. “Parece feliz...”

  • ¿Sí?-pregunto Hikari con una sonrisa en los labios.

  • No nada, ten cuidado-dijo Rhine sonriendo. “Es extraño... ¿por qué me siento así?

Hikari y Heian salieron por la puerta y la cerraron tras de sí dejando solos a Dāku y a Rhine.

  • Así que tu también tienes sentimientos, ¿eh?

La chica se giro al oír ese comentario salir de la boca de Dāku. No se llevaba bien con él, y no quería hacerlo. Siempre terminaban peleándose por cualquier cosa. Aunque no sabía cómo podía pelearse con ella de esa manera tan fría. Parecía enfadado pero no a la vez. Era extraño.

  • ¿Qué has dicho, emo?-Rhine no tardo en soltar un insulto, muy propio de ella.

  • ¿Qué me has llamado, enana?

  • Lo que has oído, inútil.

Dāku y Rhine estaban a menos de un paso el uno del otro. Dāku lanzo un bufido y se aparto.

  • No tengo tiempo para pelear contigo -Dāku lo dijo mientras se daba la vuelta dándole la espalda.

Rhine ya estaba harta. La chica no pudo aguantarlo más, se sentía “vacía”. Cogió un destornillador de la caja de herramientas que tenía a su lado y lo puso en el cuello de Dāku.

  • No deberías darle la espalda a tu enemigo.

Por un momento pensó en clavárselo, ver correr la sangre entre sus manos pero no podía, todavía no. Empezó a reír y retiro el destornillador.

  • No deberías haber hecho eso.

Dāku no tardo en sacar un cuchillo y lanzárselo, Rhine no se esperaba eso pero lo pudo esquivar por los pelos. Era la primera vez que Dāku atacaba a Rhine de esa forma. Al principio, la chica se quedo sorprendida pero poco a poco fue recuperando la compostura. No tardo en empezar a reír. Para ella, todo aquello le causaba una extraña diversión.

  • Esto no es un juego.

  • Lo sé.

Rhine ataco a Dāku sin miramientos pero sus movimientos no son los de siempre. Ataca al aire. “Quiero golpearlo, ver como se derrumba ante mi” pero...” Un golpe tras otro, Dāku los fue esquivando como si nada. Cansado de tanto movimiento inútil, la cogió por un brazo y la inmovilizo.

  • Ya te lo he dicho, no juegues con fuego.

La soltó y le dio una patada en la espalda. Rhine salió despedida y se dio contra la pared. Dāku en verdad se había cabreado. Tambaleante, Rhine se levanto.

  • Pero...me gusta el fuego.

Sin pensarlo le ataco utilizando menos fuerza que cuando atacaba en las verdaderas peleas. “Rhine, contrólate, por tu bien...por el de esas dos” Sabía que si le atacaba con toda su fuerza podría llegar a romperle varias costillas y hacerle que atravesara casi toda la casa.

Cuando le atacó, no consiguió darle pero Dāku si que le devolvió el golpe.

  • No entiendo ¿por qué intentas luchar con tanto animo? también aquella vez...

Sabía a que se refería. La primera vez que se conocieron y Rhine estaba segura que Hikari y Shiori le habrían contado algo.

  • ¿Todavía te acuerdas de eso? Deberías olvidarlo...

  • Tengo demasiadas preguntas.

  • La curiosidad no es buena y...las cosas del pasado deberían quedarse en el pasado.

 

….Mientras tanto, en el supermercado....

 

Shiori miraba la lista de la compra mientras charlaba animosamente con Alex. El supermercado estaba tranquilo, no había mucha gente y eso era algo que Shiori agradecía.

  • Y bueno, ¿queda algo más? -pregunto Alex mientras empujaba el carrito siguiendo a su compañera.

  • Pues...tenemos que buscar, leche, huevos, pan y... manzanas.-dijo Shiori mientras miraba la lista.

  • ¿Manzanas? -inquirió Alex extrañado.

  • Petición de Rhine.-le contesto Shiori resignándose al hecho de que el vicio de su amiga con las manzanas no era bueno.

  • Pues a buscarlos.

Alex y Shiori intercambiaron una mirada. Había sido buena idea venir solos y no acompañados por los demás. Shiori miraba en todas las estanterías y se paraba en cada pasillo para coger algo y ponerlo en el carrito. Alex miraba como su compañera se movía con fluidez por los pasillos esquivando a cada persona que se interponía en su camino. Shiori fue a la zona de verduras y frutas seguida muy de cerca por Alex. Cogió unas cuantas manzanas guardándolas en una bolsa de plástico transparente y las pesó. Una vez hecho, guardo las manzanas en el carro y volvió a mirar la lista.

  • Solo falta la leche y ya habremos terminado....-dijo Shiori pero se calló al final al percibir que Alex la miraba más intensamente de lo normal.

  • Oh, si...leche, ¿no?-Alex salió de su nube y rápidamente intento seguir el hilo de la conversación

Shiori se acerco a Alex y le observó detenidamente.

  • ¿Te pasa algo? Estas raro...-dijo Shiori extrañada.

Alex la miró. Los ojos de Shiori eran puros. Decía todo lo que pensaba y eso era algo que le encantaba de ella. Unos ojos marrones totalmente brillantes. “Preciosos...”

  • ¡Alex!

Shiori le miraba ahora malhumorada. Alex rio al ver la cara de enfado de su amiga. La chica no pudo evitar reírse también. Se lo pasaba muy bien con él.

  • Esta tranquilidad no es algo que consigamos en casa -dijo Alex riéndose.

  • Si, demasiadas peleas -le contesto Shiori mirando los estantes con productos comestibles.

  • Bueno, busquemos la leche y volvamos, no me fio de ellos.

Los dos se rieron. Aquellos tiempos de paz eran necesarios de vez en cuando.

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