La Historia de Raúl (Capitulo 5: ¡Oh, no! Me han descubierto) - Blog de EMP-Ray

"¡Ey! ¿Qué tal va todo? ¿Os esta gustando? (Si es que sí, me alegro muchísimo, y si es que no, solo tenéis que decirlo y paro, aunque si no te gusta no lo mires) La historia está de momento interesante, según mi opinión... Raúl esta a un paso de la libertad, solo tiene que librarse de su prima, pero claro no iba a ponérselo fácil, ¿dónde esta la gracia si lo hago? Además cuanto más te cuesta algo, mejor te quedas al conseguirlo jeje... Sólo quería avisar(y se me a ido el tema) que este capitulo si que es largo, pero largo... también aparte de eso es uno de los más interesantes (creo que eso se deduce por el titulo) Bueno ya me he vuelto a enrollar, será que os lo deje ya... aquí está, prepárense..."

Salimos al exterior el paisaje era peor desde cerca, mi prima empezó a andar hacia un pueblo que estaba en frente, no muy lejos, más o menos unos 5 kilómetros, yo la seguí, cuando llegamos, todo el mundo miraba a mi prima con terror y se apartaban cuando pasábamos, ella me dijo:
-Todo el mundo se aparta a tus pies, Adri ¿no te sientes importante?
-Mucho, solo con estar contigo me siento importante.
-Ja, ja tienes buena lengua, seguro que has tenido que embaucar a muchas chicas ricas.
-Cierto, pero ninguna como tú.                   
Se dio la vuelta, me miro con una sonrisa picara y dijo:
-¿Estás tratando de embaucarme?
-¿Tanto se nota?
-Un poco.
-¿Quieres que pare?
-No pares, pero una pregunta.
-Dime.
 -¿Lo de tartamudear era un truco para embaucarme?
-No, ahí me puse nervioso de verdad, al verte.
-Aaah… así que te pusiste nervioso de verdad, que mono. -me dijo sonriendo más ampliamente.
-¿Por qué zona vives?
-Por la Zona Sur.
-Un día podría ir a tu barrio, a demostrarle lo fuerte que soy a tus colegas.
-Claro. - le mentí muy tranquilamente.
-¡Bien! -me dijo abrazándome.
Entonces detrás de ella, me fije que estaba pasando Husky, y entonces le dije:
-Mira, ese se parece a mi perro -dije señalándole.
Ella se dio la vuelta y se acercó corriendo a Husky, y le acaricio la cabeza, a Husky le gustaba eso, entonces mi tío se acercó, me quedé de piedra, no podía creerlo, ¡qué mala suerte! vi como hablaba con mi prima, me señalo y me indico que me acercará, yo no sabía qué hacer si me acercaba me podría descubrirme, pero si me iba todo parecería muy raro. Me acerque, y él me preguntó mirándome de arriba a abajo:
-Así que… ¿tú estás trabajando en mi palacio?
-Sí, señor. -me apresuré a responderle a causa de mis nervios.
-¿Por qué te pones nervioso? Ni que te fuera a matar, je, je, je.
-Padre, se pone nervioso al ver a alguien importante, me lo ha dicho. -le dijo mi prima salvándome el pellejo.
-¿Te llamas?
-Adrian, señor.
-¿Vives por aquí, Adrian?
-No, señor.
-¿Por dónde?
-Por la Zona Sur, señor.
-¿Y qué haces por aquí con mi hija?
-Voy a cumplir un recado y su hija me acompaña, señor. -dije y saqué el papel doblado.
-Guárdalo, eres un criado eficiente y con buena memoria.
-Gracias, señor. -dije guardando el papel.
-¿Se lo debes a tu madre?
-Sí, señor.
-¿Cómo se llama?
-Jessica, señor.
-¿Y tu barrió?
-Discúlpeme, pero tengo que hacer un recado, podemos seguir luego.
-Claro, Natalia vuelve a palacio con Saúl, pronto tendréis que ir a entrenar.
-¿Qué? Yo quiero ir con Adri, papá.
-Natalia, tiene que hacer los recados que le mandan solo.
-Vale, adiós, Adri, luego nos vemos.
-Adiós.                                            
Me dio un beso en la mejilla y se fue corriendo. Ahora solo estábamos Husky, mi tío y yo, sentía que algo no iba bien así que le dije a mi tío:
-Señor, me tengo que ir a cumplir con mi recado. -le dije hice una reverencia, me di la vuelta y cuando me disponía a irme me dijo:
-Mientes bien, Raúl, pero sin información no se puede mentir, hasta  has embaucado a mi hija, te felicito.
Me detuve en seco, me había pillado entonces Husky se me acercó y se me quedó mirando.
-¿Como me has descubierto? -pregunté aparentando seguridad.
-Alguien que responde fielmente, no se pararía en una pregunta, esperaría a que su señor acabará y luego daría explicaciones, además tus ojos son muy claros, para ser un Oscuritez.
-¿Y si me ha pillado antes, por qué no ha dicho nada?
-Por mi hija, ese personaje que has creado, Adrian, le ha gustado, no quería, que se pusiera triste.
-Yo tampoco quería que ocurriera eso, es que me ha pillado en los pasillos de palacio y no he tenido más remedio que hacerlo.
-Imagino, pero es muy difícil enamorarla, tienes que haberle dicho que eres alguien muy malo.
-Más o menos… ¿Cómo es que ella no me ha pillado por los ojos? Si según ningún Oscuritez tiene los ojos tan claros. -dije dándome la vuelta.
-Simple, nunca ha visto a un Lúminis, no sabe cómo son sus ojos.
-Que raro porque me ha parecido ver luz en ella.
-¿Qué? -me miro incrédulo  se acercó a mí, me cogió del cuello y dijo: -Repite eso, ahora mismo.
-Me… puedes…dejar res…pi…rar -me soltó y caí al suelo bruscamente.
-Ahora, repite lo que has dicho. - me dijo perdiendo la paciencia.
-Que  antes me ha sonriendo y me ha parecido ver luz en ella, pero no te preocupes había una enorme nube de oscuridad muy densa aprisionándola.
-Seguro que has sido tú, ¿qué has hecho? -dijo enfadado y acercándose a mí con intención de agarrarme del cuello, otra vez.
-Nada. - me apresure a decir asustado.
-Tendré que hacer un estudio médico con ella, para asegurarme, pero lo primero es lo primero. –dijo retirándose un poco.
-Lo entiendo. - le dije levantándome y quitándome la peluca, todo el mundo me empezó a mirar con odio al ver mi pelo azul claro.
-No te rindas, Raúl. -me dijo Husky, mordiendo la manga de la camiseta y tirando. -Tenemos que irnos, para una vez que alguien me quiere acoger no puedo permitir perderle.
-Ya, pero…
-Nada de pero, no hay que perder la esperanza.
Me agache y abracé a Husky y le dije:
-¿Puedo montarte como si fueras un caballo? -le dije bajito al oído.
-¿Para correr a toda velocidad?
-Sí, pero el corre mucho ¿podrás…?
-Supongo pero… no te rindas antes de empezar. -me interrumpió y me dio con el hocico en la frente.
-Vale, pero tendrás que confiar en mí. -dije asintiendo.
-Espera ¿qué vas a hacer? - me dijo preocupado.
-Tú, tranquilo, que yo no me voy a dejar atrapar así como así. -le dije sonriendo.
-Está bien confiare en ti. -me dijo más tranquilo.
Me levante y me giré hacia mi tío, le miré fijamente, extendí los brazos, y dije con frialdad:
-Acaba cuando quieras, mátame ahora mismo, pero, deja a Husky libre, o mejor regálaselo a tu hija como regalo de Adrian, di que era su perro.
-¿Qué dices? -pregunto Husky sorprendido.
Mi tío se empezó a reír a carcajadas.
-¿Matarte ahora? No chaval, primero tienes que decirme una cosa, pasar por la sala de tortura y luego ya te mató, o morir torturado, además le pensaba regalar el perro a mi hija desde el principio, los adora sobretodo esa raza, -soltó una pequeña risilla –si no… ¿por qué le iba a dejar lo vivo?
-¿Quieres que te diga las salidas de emergencia para un ataque Oscuritez?
-Correcto, que bien se te da escuchar conversaciones ajenas e inventarte planes en poco tiempo.
-Es lo que tiene ser el príncipe del Agua.
-Ya pero si fueras el príncipe del Agua Contaminada, ya abrías empezado las clases de lucha.
-¿Estas insinuando algo?
-Si te interesa… pero esta vez sí que te voy a vigilar.
-Ni hablar, solo con mirar a mí alrededor me da escalofríos, este mundo es un infierno.
-Solo es al principio luego te volverás malo y no te importará.
-De todas maneras preferiría volver a mi casa, si es posible.
-Me temo que no chaval, vas a venir conmigo, te guste o no y luego ya veré que hago contigo.
Cerré los ojos, bajé la cabeza, suspiré y dije: -Bueno… que no se diga, que no lo he intentado pacíficamente.
-¿Qué dices? ¿Te vas a enfrentar a mí? Ja, ja, ja -me dijo burlándose de mí.
Me di la vuelta quitándome el chaleco negro y me acerqué a Husky y le dije:
-Sujétame esto y vete, luego nos vemos. -le dije con voz fría y le guiñe un ojo.
-Está bien, no tardes. -se dio la vuelta y me miro preocupado.

Subscribe to RSS - Entradas de blog de EMP-Ray en Dibujando